LALENGUA

SOBREVOLAR LA CRISIS

La industria aeronáutica mundial es una de las más afectadas por el impacto de la pandemia ocasionada por el COVID-19. La actividad quedó reducida a su mínima expresión por el cierre de las fronteras y la paralización de operaciones a fin de detener la circulación del virus. Lalengua conversó con el senador nacional y ex presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, acerca de la caída a menos de la mitad de la actividad aeronáutica y sus efectos sobre un país con la extensión de la Argentina, además de la situación específica de la aerolínea de bandera y LATAM .

Por:  Gabriela Loscar y Mercedes Larosa  |  Foto: Guillermo Giuliani y Francisco García

 

«Sin Aerolíneas, no hay turismo en la República Argentina y, sino, pregunten en Ushuaia, pregunten en Iguazú, en Calafate, en Bariloche y, además, pregunten también en cada una de las provincias argentinas, algunas de las cuales, antes de que recuperáramos Aerolíneas, iban dos vuelos por semana porque no eran rentables» exclamaba Cristina Fernández de Kirchner en su último discurso en Plazo de Mayo antes de la asunción de Mauricio Macri en diciembre de 2015. ¿Quién podía presagiar en ese momento que tan solo cinco años después vendría un virus a poner en jaque a todas las aerolíneas del mundo?

«El impacto ha sido mucho más severo que cualquier otra cosa que hayamos experimentado» dijo Alexandre de Juniac, presidente ejecutivo de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en un comunicado publicado en el mes de mayo pasado. Desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio, en la industria aeronáutica comercial global, la demanda (medida en ingresos totales por kilómetro de pasajeros o RPK) cayó un 54%, con 7,5 millones de vuelos cancelados en todo el mundo entre los meses de enero y julio. Según informa IATA, se estima que la industria perderá un total de 84,3 billones de dólares para finales del 2020.

El impacto de la pandemia por el COVID-19 en la industria aeronáutica no tiene precedentes y en la mayoría de los países afectados obligó a los Estados a tomar medidas en torno al sustento de las principales líneas aéreas. Los gobiernos que han decidido salir al rescate de las aerolíneas lo hicieron a través de préstamos y subsidios otorgando en total una ayuda económica que ronda los 123 billones de dólares. El 70% de dicha suma se compone de préstamos reembolsables y subsidios salariales.

Europa y Norteamérica no están exentos y su respuesta ante la crisis es el otorgamiento de préstamos y subsidios, como es el caso de Lufthansa donde el gobierno alemán le ofreció un paquete de rescate de aproximadamente 9 mil millones de euros, pasando a ser el principal accionista. A su vez, también recibieron apoyo por parte de los correspondientes Estados: TAP en Portugal, Iberia en España y American Airlines, Frontier, Hawaiian, SkyWest y Siprit en Estados Unidos

Lalengua conversó con Mariano Recalde, senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires, sobre el rol que deberían tener los Estados en el apoyo a las aerolíneas ante la crisis del COVID-19. «Las aerolíneas de bandera no son solamente una herramienta para atraer turistas y generar divisas que, por supuesto no es nada menor, sino que también son esencial para conectar las distancias. En Argentina, donde hay 24 provincias, un territorio federal muy amplio, se hace fundamental una conectividad aérea para tener un país integrado, conectado y además, alimentado en términos económicos, sociales y culturales», expresó.

En la misma línea, Recalde insistió en que si bien no hay una solución universal y cada país debe contemplar sus herramientas de conectividad conforme a sus características geográficas, turísticas y de desarrollo económico, social y cultural, no dejó de insistir sobre la importancia de una línea aérea de bandera: «se hace fundamental porque cuando se deja en manos del mercado pasa lo que ya pasó en Argentina donde muchas provincias se quedaron sin vuelos y perdieron conectividad porque no era rentable o conveniente».

En Argentina, es continuo el debate sobre si es necesario que el Estado sostenga la línea aérea de bandera o no. Un debate que en el fondo cuestiona el rol de los Estados y el grado de intervención que debieran tener en una industria que, además de tener un fin comercial, tiene una función social en países extensos y conformados con una estructura unitaria como es el caso de nuestro país.

"En Argentina, donde hay 24 provincias, un territorio federal muy amplio, se hace fundamental una conectividad aérea para tener un país integrado, conectado y además, alimentado en términos económicos, sociales y culturales"

Mariano Recalde
Senador Nacional, ex presidente de Aerolíneas Argentinas

La retirada de LATAM

El 17 de junio, Lan Argentina SA, que desde hace unos años funciona con la marca comercial LATAM Argentina, anunció oficialmente que cesa sus operaciones en el país, tanto de pasajeros como de carga, por tiempo indeterminado, explicó que dejará de volar desde y hacia 12 destinos domésticos (Buenos Aires, Iguazu, Bariloche, Salta, Tucumán, Mendoza, Córdoba, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, El Calafate y Ushuaia). Mientras que los cuatro destinos internacionales de la filial de Estados Unidos, Brasil, Chile y Perú continuarán siendo operados por las otras filiales del grupo, una vez que se levanten las restricciones de la emergencia sanitaria. Asimismo, las rutas internacionales de carga de la filial argentina serán servidas por las otras filiales del grupo.

Esta decisión provocó la pérdida de 1.778 puestos de trabajo y, además, desató una polémica política. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, culpó públicamente al Gobierno de Alberto Fernández y dijo que esto «no era un hecho aislado» sino que representa para ella una estrategia. En su twitter oficial lanzó como conclusión que esto forma parte de «la fiesta del populismo del cuarto gobierno K».

Por su parte, Mariano Recalde, aseguró que la decisión de la firma aérea Latam de dejar de operar en el país es producto de las «políticas» aplicadas durante la gestión de Mauricio Macri, que generó «empresas que quebraron» entre ellas «varias líneas aéreas», como Sol, Avianca y Norwegian. En una conferencia en el Senado realizada el 18 de junio, enfatizó «LATAM ganó con el kirchnerismo, perdió con el macrismo y no resistió al coronavirus». A su vez detalló que «durante el último mandato de Cristina Fernández, LATAM ganó 14 millones de dólares. Empezó el gobierno de Macri y perdieron 29 millones en 2016, 41 millones en 2017, 132 millones en 2018 y 133 millones en 2019. En total perdieron 335 millones de dólares. Esta pandemia es solo el golpe de gracia», puntualizó el senador nacional y ex titular de Aerolíneas Argentinas.

 

La situación de trabajadores de Aerolíneas Argentinas

La semana pasada, Aerolíneas Argentinas informó mediante un comunicado oficial, que en el marco de la situación económica que atraviesa la empresa, abonaría «el 50% de los haberes correspondientes a junio 2020, con un piso de 35 mil pesos en el bolsillo, garantizándose que no se perciba un monto menor a dicha cifra». Esta decisión afectó a aproximadamente 12.000 empleados distribuidos a lo largo de la Argentina y en otros países.

Ya el 1 de junio, el presidente de Aerolíneas Argentinas, Pablo Ceriani, había sido el encargado de anunciar  la crítica situación que atravesaba la empresa, además de comunicar las suspensiones. 

En relación a esto, Mariano Recalde aclaró que «no se produjo una reducción salarial, sino que se pagó todo lo que se pudo y se va a terminar de pagar el 100% cuando se pueda. Esta es una diferencia muy grande con respecto a la situación de LATAM que algunos habían querido comparar, donde proponían bajar los salarios. Acá no hubo una reducción salarial sino una postergación de una parte del pago porque no había posibilidades materiales de hacerlo. Reconociendo el pago total en algún momento».

En contraposición a esto, el titular de Asociación del Personal Aeronáutico (APA), Edgardo Llano, en diálogo con el informativo de la 750, calificó de «gravísima» la situación. Explicó que lo sucedido se suma el pago del aguinaldo en cuotas que complica aún más a los trabajadores para hacer frente a sus necesidades.  A su vez, este miércoles 7 de junio, APA presentó una nota ante el Ministerio de Trabajo por el pago incompleto de los salarios y continúan las reuniones que los dirigentes gremiales están manteniendo con la empresa durante toda la semana para llegar a un acuerdo. La preocupación, tanto de las autoridades de Aerolíneas como de los sindicatos, radica en el faltante de aportes del Estado para completar el pago de los salarios. Estas discusiones se dan en un contexto de crisis que, también, golpea a otros jugadores vinculados a la industria como Aeropuertos Argentina 2000, Intercargo e Interbaires.

Si bien la pandemia causada por el COVID-19 afecta a la economía en general, la industria aeronáutica es, sin dudas, de las más afectadas. Ante esto, la reacción de los Estados en el mundo deja ver la importancia que las líneas aéreas adquieren a la hora de pensar en el desarrollo económico, turístico, cultural y social de un país. Entendemos que el gobierno de Alberto Fernández enfrenta el gran desafío de atravesar esta crisis logrando consenso con los distintos actores sociales, sin dejar atrás el objetivo de reivindicar el rol de Aerolíneas Argentinas, tan desacreditado durante los últimos cuatro años.