LALENGUA

“SI ME PERMITEN SERÉ CANDIDATO A VICEPRESIDENTE”

Rafael Correa, luego de quedarse sin el sello Alianza País con el que gobernó, intenta por cuarta vez presentar un espacio político para participar en las próximas elecciones de 2021, que en esta ocasión lo tendría como vice. Esta semana, la Contraloría General del Estado impugnó la inscripción de cuatro partidos, entre ellos Compromiso Social en el que participa el expresidente, por supuestas irregularidades en la inscripción de firmas. Además desde Juntos Podemos, fuerza de oposición, declararon que un miembro del Consejo Nacional Electoral pretende alargar el cronograma de elecciones para que Correa llegue con una sentencia firme.

Por:  Sofía Solari Arena  |  Foto:  Melisa Molina

La fuerza política del ex presidente de Ecuador, Rafael Correa, atraviesa uno de los momentos más críticos de lo que él mismo inscribe como parte de una estrategia de lawfare. El último capítulo tuvo lugar esta semana cuando el lunes 22 de junio se conoció un informe de la Contraloría General del Estado que sugirió una multa y la destitución de la máxima autoridad del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de dos vocales más, argumentando que hay irregularidades en la inscripción de cuatro movimientos políticos, dentro de los que está Fuerza Compromiso Social, el partido que lidera Correa. 

La Contraloría, encargada del control fiscal del Estado, recomendó en 2019 al CNE vigilar la situación legal del movimiento político de Correa porque presuntamente no cumplía con el requisito de tener las firmas del 1,5 por ciento del padrón electoral, y la semana pasada pidió su eliminación. Sin embargo, el CNE ya había resuelto el dos de enero de este año que tanto Compromiso Social como la fuerza Podemos mantengan su personería jurídica, lo que les permite -a menos que el movimiento de la Contraloría lo impida-  presentar candidatos en las elecciones presidenciales y legislativas de 2021. 

«Si me dejan seré candidato a la vicepresidencia, veremos si es que eso ayuda a una victoria electoral tengo que estar ahí, por mi Patria, por mis compañeros perseguidos y por la tranquilidad de nuestras familias”, sostuvo Correa en conferencia vía Zoom frente a más de 140 periodistas y agencias de noticias. La conferencia convocada por el Movimiento Compromiso Social fue con motivo de denunciar la intención de proscribir la participación de la fuerza que lidera Correa en las elecciones del año próximo. “Como una extensión de esta persecución, de este lawfare a personas, está la persecución al movimiento político. No sólo quieren impedir mi participación sino también la participación de lo que ellos llaman correísmo. Es decir quieren robarnos las elecciones, quieren seguir en el poder no ganado en las urnas sino eliminando la única oposición real que tuvieron que es la revolución ciudadana”, denunció. 

“Si me dejan seré candidato a la vicepresidencia, veremos si es que eso ayuda a una victoria electoral tengo que estar ahí, por mi Patria, por mis compañeros perseguidos y por la tranquilidad de nuestras familias”

Rafael Correa
Expresidente de Ecuador

La denuncia del ex presidente ecuatoriano estuvo acompañada por una expresión de apoyo del Grupo de Puebla y una carta en repudio del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (CEELA), integrado por autoridades y ex autoridades nacionales electorales de la región. Desde el correísmo denuncian que el movimiento de la Contraloría apunta a una intromisión en las elecciones y que además en caso de continuar estaría violando los artículos 219 y 220 de la Constitución que determinan que en materia electoral son competentes los órganos de la función electoral, y no la Contraloría. “Con esta nueva pretensión, la Contraloría General del Estado, realiza una intromisión en una Función del Estado, sobre un asunto que no tiene competencia, de acuerdo a lo que dispone el artículo 8 de la Ley Orgánica de la Contraloría General del Estado y pretende modificar las resoluciones del CNE, que en ejercicio de sus competencias determinó la existencia y legalidad del registro del Movimiento Compromiso Social. Todo esto con un claro interés político, pretenden eliminar el derecho de los ciudadanos a decidir”, denunciaron en una misiva dirigentes del correísmo.  

A lo largo de la conferencia Correa trazó similitudes entre su caso y el de varios líderes de la región también hostigados mediáticamente y acusados en sinfín de causas en las que “nunca encontraron nada”. Lalengua consultó al expresidente de Ecuador si las constantes obstrucciones obedecen a un fenómeno propio de la política interior de Ecuador o cree que obedece a un patrón regional, con el impeachment a Dilma Rousseeff, el encarcelamiento de Luis Inacio «Lula» Da Silva en Brasil y la destitución de Evo Morales: “De ninguna manera se trata de un caso aislado, se trata de una decisión de las elites nacionales en coordinación con el norte para decir ‘el progresismo no va más’ cueste lo que cueste. La democracia es accesoria, lo importante es que un Correa, un Morales o un Lula ‘nunca más’ y están dispuestos a todo”, respondió Correa y trajo el ejemplo de las múltiples dictaduras militares de los 70s en la región: “Después se supo que estaban coordinados por el plan cóndor ideado por Henry Kissinger, premio nobel de la paz dicho sea de paso”. Las dos partes del lawfare -continuó Correa- son por un lado el linchamiento mediático y por otro la cooptación de la justicia, “mientras América Latina no resuelva la cuestión mediática no tendremos democracia. Los medios de comunicación que son los guardianes de la democracia, en verdad no la han robado porque no informan, manipulan, mienten descaradamente, no investigan”.

No es, sin embargo, el primer intento del gobierno de Lenín Moreno de proscribir a la oposición. «Nos robaron Alianza País (partido que llevó a Moreno a la presidencia) y tres veces tratamos de inscribir un movimiento político: primero Revolución Ciudadana, y nos dijeron ‘no que ese es el lema de Alianza País, prohibido’, intentamos con Revolución Alfarista y prohibido. Reunimos en pocas semanas 470 mil firmas para el Movimiento de Acuerdo Nacional [por la Revolución Ciudadana] y nos resucitaron otra directiva para generar conflicto. Finalmente encontramos espacio, y le agradecemos públicamente, al movimiento Compromiso Social y ahora tampoco podemos porque de la forma más ilegal e inconstitucional la Contraloría presentó un informe especial de revisión de firmas de la inscripción de los movimientos, rompiendo el código de la democracia que le da esta competencia de forma exclusiva a los fiscales y del Consejo Nacional Electoral y Tribunal Contencioso Electoral. Con este precedente entonces Contraloría va a revisar también la sentencia de los jueces. Entendamos que se está desplazando el estado de derecho”, agregó el ex presidente. Hay además una particularidad y es que la fuerza Compromiso Social existe desde 2016 y participó, sin haber llamado la atención de la Controlaría, en las elecciones de 2017, 2018, y las del año pasado.

 

"Nos robaron Alianza País y tres veces tratamos de inscribir un movimiento político: primero Revolución Ciudadana, y nos dijeron ‘no que ese es el lema de Alianza País, prohibido’, intentamos con Revolución Alfarista y prohibido (...), lo mismo con Movimiento de Acuerdo Nacional [por la Revolución Ciudadana] y finalmente encontramos movimiento Compromiso Social y ahora tampoco podemos".

Rafael Correa
Expresidente de Ecuador

La novedad del caso en las últimas horas es que el dirigente de Juntos Podemos, Paúl Carrasco, -uno de los cuatro partidos a los que la Contraloría le quiere quitar la personería- denunció que lo llamó el consejero del CNE, Luis Verdesoto, y le dijo que “había que alargar el cronograma de elecciones porque sino los jueces no iban a alcanzar a juzgarle sentencia firme a Correa” y evitar así que se presente a las presidenciales. “En países con verdadero estado de derecho esto hubiese implicado la destitución de este consejero”, opinó Correa y agregó: “Si antes nos perseguían por odio ahora nos persiguen por pánico porque saben que a nivel popular tienen el repudio de la nación y porque saben que si nosotros ganamos las elecciones no tiene donde esconderse no por venganza sino porque van a tener que responder”. Correa afronta 31 juicios penales en su país y en abril de este año fue sentenciado a ocho años de cárcel en primera instancia por el delito de cohecho, dentro del caso conocido como Sobornos 2012-2016. 

La disputa en torno a quiénes y cómo participarán en las próximas elecciones se da en uno de los peores contextos sociales y económicos que atraviesa el país centroamericano con más de cuatro mil muertos por Covid-19 y casi 54 mil contagios, según las cifras oficiales -aunque muchos especialistas ponen en duda estas cifras y aventuran que serían mayores. Además Ecuador arrastra la crisis económica que se desencadenó el año pasado con las protestas que tomaron las calles en rechazo del aumento del precio del combustible.