LALENGUA

LA PULSEADA POR EL REGRESO A LAS AULAS

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico del país, propuso volver a las aulas argumentando que más de 6500 alumnos no tienen garantizados los insumos básicos para acceder a la educación a distancia durante la pandemia. Nación ofreció computadoras con acceso a internet pero Rodríguez Larreta dice no necesitarlas. Para tratar de esquivar las especulaciones, Nación lanzó el Índice epidemiológico objetivo que apunta a determinar el momento más «seguro» para el regreso a clases presenciales desde un punto de vista que integre lo educativo y la salud de los y las estudiantes.

Por: Melisa Molina  |  Fotos: Ministerio de Educación de la Nación

Susana Strauchler es directora de la Escuela 13, José Matías Zapiola, del barrio porteño de Once, a la que asisten 329 alumnos, de los cuales alrededor de 150 solo tienen contacto con la escuela a través de un celular, que en general es de uso compartido, y 22 no tienen acceso a tecnología de ningún tipo. El acceso restringido a insumos básicos para las clases a distancia se repite también en la Escuela 11 del distrito 1, Polo María Elena Walsh, ubicada en Retiro. Rosa Ursino, directora del establecimiento, explica que “si bien en la institución hay matriculados unos 180 chicos que asisten a la primaria, sólo tienen computadora los alumnos de quinto grado”. Además, comentó a Lalengua que ella tiene alumnos que viven con sus madres en paradores ubicados en Costanera Sur a los que -sin que esto sea permitido por las autoridades de la Ciudad- les llevó tablets de la escuela y no les dan internet para que las puedan usar. Mientras, las computadoras del Juana Manso, con conexión a internet, siguen esperando en un galpón porque Ciudad no entrega las listas. Por más que desde Ciudad ahora dicen que no necesitan las computadoras que preparó Nación, los docentes porteños cuentan otra realidad. 

Durante los últimos meses el gobierno de la Ciudad utilizó la discusión por la vuelta presencial a las aulas cómo un caballo de batalla contra el gobierno Nacional dejando muchas veces de lado los argumentos pedagógicos o sanitarios. Hace poco más de un mes -el 26 de agosto- el primer protocolo que presentó la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, para la vuelta a la presencialidad de los chicos más humildes a las escuelas, fue rechazado por el ministerio de Educación de la Nación. Aún desde el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, y desde distintos municipios liderados por Juntos por el Cambio, siguen insistiendo con la presencialidad a pesar de que la Ciudad de Buenos Aires y el Área Metropolitana son las zonas con la mayor cantidad de casos de coronavirus positivos en el país. Según informaron desde la cartera educativa de nación, el “Índice epidemiológico objetivo” que construyeron junto al Ministerio de Salud, y que presentaron el pasado martes, será clave para “despolitizar la situación” y centrarse en el verdadero problema; el sanitario. 

“Si bien en la institución hay matriculados unos 180 chicos que asisten a la primaria, sólo tienen computadora los alumnos de quinto grado”

Rosa Urcino
Directora de la Escuela 11 del distrito 1, Polo María Elena Walsh, Retiro, CABA

Con respecto al nuevo índice, los voceros del ministerio porteño que conduce Acuña dijeron que no iban a realizar declaraciones. Desde el ministerio de Educación de Nación, por su parte, aseguran que si bien también están ansiosos por retomar la normalidad, ahora todo dependerá de ese índice que elaboraron junto al Ministerio de Salud para ciudades de más de 500 mil habitantes. Los indicadores fundamentales que servirán para evaluar si el peligro para la vuelta a las aulas es “alto, medio o bajo”, tendrá en cuenta para su elaboración: la cantidad contagios; la infraestructura escolar que permita cumplir los protocolos; la respuesta del sistema sanitario ante un rebrote y la ocupación de las camas de cuidados intensivos. Una vez que se cuente con toda esa información, los datos serán evaluados por la autoridad sanitaria de cada jurisdicción y luego deberán ser aprobados por el Consejo Federal de Educación para poder hacer efectivo el regreso a la presencialidad.

Si bien en un comienzo el argumento de Ciudad para la vuelta a las escuelas estuvo centrado en 6500 chicos que aseguraban que habían perdido el vínculo con sus docentes por no tener dispositivos, todo cambió luego de que el ministro Nicolás Trotta le ofreciera a Acuña 6500 computadoras del programa Juana Manso -con conexión a internet incorporada gracias a un acuerdo que realizó la cartera educativa con el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM)-. Acuña y su equipo, al día de hoy no solo no presentaron la lista de esos 6500 chicos que dijeron que estaban desconectados, sino que, cuando las computadoras ya estaban listas para entregar, expresaron: “ya tenemos computadoras y las estamos entregando”. Luego agregaron “no tenemos 6500 chicos con falta de dispositivos”. De ese modo contradijeron el argumento central por el que decían que era necesario que los chicos regresen a las aulas.

Desde el gobierno porteño, a mediados de agosto, propusieron que los niños más vulnerables tengan la posibilidad de asistir a los establecimientos a las salas de computación para, de ese modo, poder conectarse a las clases que los demás chicos  tenían con sus docentes desde sus casas. Antes de que esta propuesta fuera rechazada por Nación el 26 del mes pasado, los sindicatos y la comunidad educativa en su conjunto habían repudiado el protocolo denunciando que se trataba de escuelas que funcionarían como “cibers para pobres”.

Luego del repudio y el efectivo rechazo del protocolo que realizó Nación, Acuña volvió a presentar otro escrito muy similar que volvió a ser rechazado. El tercer intento, en cambio, tuvo una modificación significativa: propusieron que en lugar de en las escuelas, el regreso de esos 6500 alumnos y alumnas sea en parques y veredas. Desde Nación, mientras tanto, aseguraron que ya tenían los dispositivos para los chicos que estaban desconectados con sus escuelas listos para entregar. Pero el equipo de Acuña ignoró este ofrecimiento que, además, contaba con el apoyo de trabajadores sociales de la UBA para ir a los hogares de los niños a realizar la entrega de los aparatos. “Este nuevo protocolo es una burla, no están las condiciones dadas para enseñar en la vereda y además están las computadoras listas para entregar a quienes las necesitan. Este nuevo intento de la Ciudad demuestra que el único objetivo de Larreta es hacer marketing anticuarentena y no educar”, había dicho en esa ocasión el Secretario General adjunto de UTE, Eduardo López en diálogo con Lalengua.

Uno de los grandes cuestionamientos al protocolo que presentó Ciudad, además del pedagógico, fue el que bien detalló López en diálogo con esta revista: “¿Dónde van a ir al baño?; ¿En un baño químico en medio de una pandemia?”. El representante de los docentes de Capital Federal agregó que “en las plazas no hay enchufes, no hay calefacción si hace frío, ni ventiladores o aire acondicionado si hace calor, no hay techo por si llueve. Hay runners y paseadores de perros dando vueltas. Definitivamente no están las condiciones dadas para educar de ese modo”.

Tras una reunión que tuvieron días atrás Trotta y Acuña para conversar sobre el protocolo que fue enviado para que los chicos asistan a plazas y veredas, hubo versiones encontradas. Desde Nación aseguraban que no había habido un acuerdo y desde Ciudad informaban que habían llegado a un consenso para presentar otro protocolo, pero esta vez, para la vuelta de los chicos a los patios internos de las escuelas. “Volver a las aulas no es una cuestión de deseo o voluntad, es una cuestión vinculada a la realidad de la pandemia que estamos transitando y fundamentalmente, es una cuestión de responsabilidad”, resaltó el ministro Trotta en diálogo con Lalengua. Pero, por más que Trotta aseguró que “primero tenemos que resolver la realidad epidemiológica para, a partir de allí, ver qué pasos se pueden dar en el proceso de reinstitucionalización del vínculo escolar”, desde Ciudad indicaron que modificarían el protocolo “cambiando plazas por patios internos” y lo volverían a presentar.

Así fue. El último jueves de septiembre el equipo de Acuña volvió a presentar el protocolo. Durante esos días también se sumaron al pedido por la presencialidad escolar, distintos intendentes de Juntos por el Cambio cómo Diego Valenzuela, del partido de Tres de Febrero, el intendente del municipio de San Miguel, Jaime Méndez, y el intendente de La Plata, Julio Garro. En los tres casos, los protocolos presentados al gobierno de la Provincia de Buenos Aires, priorizaban el regreso de los chicos del último año de escuela. Desde la gobernación provincial, informaron a esta revista que «la normativa que establece el Ministerio de Educación de la Nación es clara y cualquier iniciativa deberá cumplir con esos principios».

“Volver a las aulas no es una cuestión de deseo o voluntad, es una cuestión vinculada a la realidad de la pandemia que estamos transitando y fundamentalmente, es una cuestión de responsabilidad”

Nicolás Trotta
Ministro de Educación de la Nación

“Este nuevo protocolo es una burla, no están las condiciones dadas para enseñar en la vereda y además están las computadoras listas para entregar a quienes las necesitan. Este nuevo intento de la Ciudad demuestra que el único objetivo de Larreta es hacer marketing anticuarentena y no educar”

Eduardo López
Secretario General de UT

El lunes pasado, y en el marco de los nuevos sujetos que la oposición pone en el centro de la discusión -que ya no solo son los 6500 chicos más vulnerables, a quienes no les facilitan los dispositivos, sino también los alumnos del último año de colegio- Trotta recordó que, según una resolución emitida por el Consejo Federal Educativo el primero de septiembre, la extensión del ciclo lectivo para los alumnos que están terminando el secundario se podrá extender hasta el 30 de abril del año próximo. De esa forma, el titular de la cartera aseguró que se conseguirá un efectivo «cierre de la educación obligatoria articulando con el nivel universitario superior». 

La oposición, por su parte, sigue insistiendo. Luego de la última reunión que mantuvieron los dirigentes de Juntos por el Cambio este lunes -en la que estuvo presente Mauricio Macri- aseguraron que «es hora de poner foco en la educación y volver a las clases con protocolos, comenzando con los que no han tenido acceso a ningún tipo de conexión, garantizando la continuidad pedagógica y evaluación de los estudiantes de 5° y 6° año y los de primaria». Desde Nación, por su parte, aseguran que el índice que presentaron este martes servirá para despejar la discusión de cuestiones políticas o partidarias para enfocarse en lo epidemiológico: “en las grandes ciudades la situación se complejiza, por lo tanto estos indicadores permitirán medir los riesgos de contagio y establecer parámetros objetivos para abordar con responsabilidad el momento adecuado del retorno seguro a las actividades escolares”, subrayó Trotta.