LALENGUA

"EL ESTADO TIENE QUE ENCARGARSE DE LA SEGURIDAD LABORAL"

Mauricio Macri modificó por Decreto de Necesidad y Urgencia el cálculo de las indemnizaciones por incapacidad laboral definitiva o muerte de un trabajador o trabajadora. La norma fue calificada por la Asociación de Abogados y Abogadas Laboralistas como “regresiva e inconstitucional”. LaLengua conversó con Héctor Recalde, abogado laboralista y ex diputado nacional, para indagar en los impactos de esta norma sobre el modelo seguros de riesgos de trabajo en Argentina. Además se refirió a la relación entre el movimiento obrero y la juventud, y la agenda de género en el sindicalismo. 

Por: Gabriela Loscar  |  Foto: Melisa Molina

La oficina de Héctor Recalde en el microcentro porteño tiene las paredes recubiertas de cuadros, diplomas y fotos que son fragmentos de su prolífera actividad profesional cruzada indefectiblemente con la historia argentina. En una de las mesas expone una maqueta de un avión Jumbo 747 de Aerolíneas Argentinas, obsequio de Alicia Castro, en un rincón hay una bandera argentina y en la pared panfletos enmarcados que recuerdan su activa participación como abogado de la CGT. En los años que ocupó su banca en el Congreso Nacional, impulsó 983 proyectos de ley, en su mayoría, referidos a la ampliación de derechos para trabajadores, y de los cuales 30 llegaron a ser sancionados. Luchó contra las políticas de flexibilización laboral de los gobiernos neoliberales y denunció los soborno y la corrupción entre el sector empresarial y el Estado. A sus 25 años viajó a un encuentro de la industria metalmecánica en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que derivó en una serie de reuniones de trabajo con Perón en Madrid. Desde ese momento se define como un “peronista emocional” y no solo racional.

En esta oportunidad, Recalde nos cuenta su opinión acerca del Decreto 669/19, que modifica la Ley N° 24.557 de Riesgo de Trabajo, sancionado en septiembre por Mauricio Macri para reducir las indemnizaciones de trabajadores en caso de accidentes en ámbitos laborales. También compartió sus expectativas en cuanto a un nuevo modelo de Seguros de Riesgos del Trabajo, la situación del movimiento obrero, la agenda pendiente del sindicalismo en relación a la juventud y el movimiento feminista, y los desafíos que enfrenta el gobierno de Alberto Fernández.

¿Cuáles son las principales disposiciones del DNU 669/19 que Mauricio Macri sancionó en septiembre pasado?

Este es un decreto absolutamente regresivo y por eso mismo es inconstitucional, porque desmejora la protección que tienen los trabajadores que sufren una disminución de su capacidad psicofísica. Con la reforma de 1994 se incorporaron dos principios fundamentales para los trabajadores, la progresividad de los derechos y se adicionó, con esa jerarquía constitucional, el principio de justicia social. Este decreto tiene toda la patología de estar en contra de estas dos normas constitucionales y genera la disminución del interés que se aplica para tener actualizado el crédito del trabajador desde que sufrió el infortunio hasta que se le paga. Por ejemplo: si un trabajador antes de la vigencia de este decreto tenía derecho a cobrar 100, ahora va a cobrar solamente 60, porque en todo este trayecto, lo que regía era la tasa activa del interés del Banco Nación que ahora disminuye porque pasa a depender del Remuneración Imponible Promedio de los trabajadores Estables (RIPTE).

¿Es posible aplicar en Argentina otro modelo de seguro de riesgos de trabajo?

Esperamos que el nuevo gobierno cambie este modelo para revalidar nuestra propia historia a través de un proyecto argentino, nacional, popular, republicano y feminista. Las ART son un negocio y no se puede compatibilizar el lucro con el sistema de seguridad social, están en las antípodas uno del otro. Es un tema de negocios que tiene que desaparecer y el Estado es el que se tiene que hacer cargo de estos seguros. Si bien es algo que podríamos haber hecho y no hicimos, hoy sigue siendo una cuenta pendiente. Esto me recuerda a una frase de Perón que escuché cuando tuve el privilegio de estar cuatro días con él en la década del ‘60 en Madrid, en donde le pregunté “¿para usted cuál es la mejor ley laboral?”, a lo que respondió “La que haga aplicar las leyes que ya existen”. Ese es el principio de la primacía de la realidad. 

Lo acusaron de ser “jefe de la mafia de los juicios laborales”…

Esa fue una medalla que me puso Macri. Si él dice que soy el jefe de la mafia de abogados laboralistas, bienvenido sea. En su gobierno, los juicios laborales se vieron aplacados por las medidas de disciplinamiento social. Es una metodología de discusión que en Estados Unidos se calificaba como “la defensa canalla”, esto significa deteriorar la imagen del interlocutor para no discutir el pensamiento. En una etapa neoliberal el sistema entra en crisis. Al observar los datos, se ve que en 2017 se había iniciado el año con 45.181 juicios por accidente de trabajo, y se terminó reduciendo a 8.148 en 2019. También bajaron los juicios por despido de 29.948 a 23.638 y no porque haya menos despidos, sino porque hay más miedo. Cuando muestro estas estadísticas lo hago adrede porque uno puede enfrentar cualquier debate con datos ciertos de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

¿Cómo ve el proceso de unificación de la CTA y la CGT?

Me parece magnífico y voy a hacer un homenaje a Hugo Yasky que es el que impulsó esto, porque pasar de ser cabeza de un núcleo muy importante de trabajadores a ir al llano en aras de una unidad es una enorme contribución. El movimiento obrero, coloquialmente hablando, siempre tuvo una división entre los combativos y los dialoguistas. Yo me quejo de los que son fanaticamente dialoguistas, pero esta es una categorización que se puede hacer en términos generales. Esta unión se produjo en las vísperas de un nuevo gobierno, por lo que el movimiento obrero va en la misma dirección, y es muy importante que esa unidad acompañe un proyecto de gobierno a favor del pueblo. Desde los años 30 hay características estructurales que se mantienen. En aquel momento la CGT estaba dividida en CGT nro 1 y CGT nro 2 y se mantuvo a través del tiempo la cuestión de los unos y los otros. Para el movimiento obrero existe una evolución con esta unidad. 

¿Cómo impacta la agenda de género en el movimiento de trabajadores?

Hay un crecimiento merecido de las mujeres a partir del “Ni una menos” donde fueron aumentando su participación en distintos ámbitos como el sindical, y bienvenido sea ese movimiento. En general somos bastante machistas. Tenemos que vencer, como diría Cristina, al machirulo, concepto del que soy parte pero pujo por dejar de serlo. Normativamente se ve la igualdad pero en la práctica no ocurre. Hay desigualdades que van a ser muy difíciles de extinguir aún con los mejores esfuerzos, como, por ejemplo, las tareas de cuidado que recaen normalmente en la mujer. Esto lo menciono desde una lucha interior, cuando me preguntaban “¿vos colaboras en tu casa?”, yo respondía “no, yo participo”, lo practiqué sobre todo con mis hijos. El pediatra de ellos me decía que los chicos cuando nacen identifican a la madre pero no al padre y la forma de generar un contacto es a nivel de piel. A mis hijos los bañaba, les cambiaba los pañales y, en aquella época (45 años atrás), los pañales no eran descartables. En este sentido, propuse aumentar la licencia por paternidad porque eso evita la discriminación hacia la mujer y favorece la participación del hombre en estas tareas.

¿Qué expectativas tiene respecto de la convivencia de distintas generaciones en el nuevo gobierno?

Lo mejor que le puede pasar a un gobierno es nutrirse de la juventud, no para el futuro sino para el presente. Es un fenómeno que yo aprecié en un momento trágico. Uno de los privilegios que tuve en mi vida está en la capilla ardiente de Néstor, cuando lo estaban velando, veía el desfile de las pibas y los pibes llorando, y eso es algo que marca a un gobierno como el de él.

Y en cuanto a la relación entre la juventud y el sindicalismo…

En relación a la juventud y el ámbito sindical existe cierta distancia, hay poco involucramiento. En un momento existía la juventud sindical peronista y la JP, donde también había una división entre algunos más de derecha y otros más de izquierda, pero hoy en general no veo que hayan motivaciones o incentivos para que la juventud trabajadora participe. Eso sería necesario y bueno para la renovación de cuadros.

Un aspecto que afecta especialmente a la juventud son los trabajos por medio de aplicaciones

Este modelo de precarización tiene varios objetivos. Por un lado, los trabajadores de las aplicaciones de delivery tienen la “ventaja” de poner el tiempo en que están activos y cuándo no, entre otras variables, pero cuando la aplicación los bloquean se dan cuenta que son trabajadores y que tienen patrón. Entonces tenes que hacer un trabajo de investigación para encontrar al responsable, para saber dónde está realmente el empleador. Estas aplicaciones encubren a quienes se quedan con la rentabilidad y ese es justamente el lugar donde está la responsabilidad. Son nuevas formas de explotación de los trabajadores. Entran con el gancho de que es un trabajo libre, que disponen libremente de su tiempo y después se dan cuenta que no es así. Son prisioneros igual que cualquier otro laburante.

¿Cómo es una vida digna de ser vivida?

La vida digna de ser vivida es actuar como uno piensa y pensar con libertad. Sobre todo con valores que tengan que ver con la igualdad. Yo siempre pido que no me agradezcan ni me aplaudan porque encima que hago lo que pienso y lo que me gusta me aplauden. Me gusta actuar como pienso y creo haberlo logrado, claro que no sin pagar costos, porque no se gana un millón de amigos haciendo esto. Es más, estoy dudando si publicar un libro o no, pero en aras de la unidad no lo publico. Perón decía “si juego con los buenos voy a jugar con muy pocos”. Para ser feliz en la vida, lo más importante se trata de dos mitades, una es el frente interno, es decir, la familia como núcleo consolidado, y otra es la actuación pública. Actuar como se piensa es fundamental para la felicidad.