LALENGUA
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UN CANTO A LA DEMOCRACIA COLOMBIANA

Lalengua conversó con Guillermo Torres, intendente electo de Tubarco, Bolívar, y ex guerrillero conocido como Julián Conrado, el cantante de las Farc. “Mi primera declaración al recibir mi credencial como alcalde, fue establecer a Turbaco como territorio de reconciliación y paz con justicia y amor. De allí se deduce mi psotura al proceso de paz, cómo se podría aplicar eso en Colombia”, apuntó Torres.

Por: Daniela Suárez 

“Yo más quisiera, yo más quisiera que terminen estos problemas, que son mis mismos problemas, esa es mi felicidad y es un orgullo porque estoy luchando al lado de un pueblo que no quiere continuar más como esclavo, esa es mi verdad”. La letra pertenece a la canción Soy de mi pueblo, de Julián Conrado, el cantante de las Farc, como se lo conocía durante sus años de lucha en la insurgencia a Guillermo Torres. Una de las grandes sorpresas en las recientes elecciones regionales llevadas a cabo en Colombia, fue que un ex guerrillero obtuviera con más de 22.000 votos una alcaldía municipal. Torres se convirtió en alcalde electo en Turbaco, Bolívar, un municipio de la región caribe colombiana que como en muchas otras zonas del país, sus habitantes se manifestaron en las urnas deseando un cambio ante las problemáticas sociales que enfrentan actualmente.

El hecho de que Guillermo, quien ha estado comprometido con los acuerdos de paz desde sus inicios, haya sido elegido por voto popular, reafirmó a los colombianos la importancia de continuar dirigiendo todos los esfuerzos a una adecuada implementación y cumplimiento de los acuerdos firmados hace tres años con las FARC, teniendo en cuenta la oportunidad gigantesca que esto representa en términos de reconciliación y avances democráticos para la sociedad colombiana. Con dos mochilas terciadas al hombro y el marcado acento caribeño, en un parquecito de un barrio de Turbaco, Guillermo, autor de canciones como: De mi pueblo para la guerrilla, Mensaje fariano y Con el mismo amor, accedió a contarle a la Lalengua a través de una entrevista, un poco de lo que ha sido su vida, sus aspiraciones de paz, sus compromisos como alcalde de Turbaco y visión actual sobre el momento que atraviesa Colombia.

¿Quién es Guillermo Torres? ¿Y por qué la música resulta ser un elemento importante para acompañar la insurgencia y buscar la transformación social?

Soy un cantor del pueblo turbaquero, mi vida ha estado dedicada  al canto, mi canción expresa un sentir popular, la tristeza o alegría del pueblo y en ese sentido he estado comprometido a partir de mi canción con las luchas de mi pueblo. Pienso que es importante ver que la música como arte es una rama de la cultura y es imposible llegar a liberarse sin un proceso de culturización. Lo dijo el poeta  cubano José Martí: “Ser cultos para ser libres”, es decir, sin cultura es imposible que la gente se haga libre y logre transformaciones sociales.

– ¿Por qué su decisión de irse para las FARC? ¿Qué situaciones atravesaba el país en esa época?

Todo el mundo sabe que en este país históricamente ha existido la aplicación de la violencia contra los hijos del pueblo que reclaman sus derechos. Sin irme muy lejos, en 1928 la masacre de las bananeras, que fue contra unos obreros de una compañía frutera norteamericana- la Fruit Company- que reclamaban simples cosas, dotaciones de camisetas y botas. Después, en 1948, el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, que desde antes venía denunciando un proceso de violencia y que después de su muerte se incrementó.  En 1954, el golpe de Estado de Rojas pinilla, yo nací en esa época, en medio de la dictadura de Rojas Pinilla. Puedo decir que no conozco un día de paz en Colombia, me ha tocado siempre vivir la violencia. Por eso empecé a vincularme con los procesos de lucha de mi pueblo, que en el caso de Turbaco son cosas simples, porque uno aquí empieza luchando por el problema del agua, de la luz, luchas que el pueblo las empieza a realizar pacíficamente pero que luego terminan convertidas en violencia, porque hay gobernantes que no ejercen su cargo como debe ser, es decir, se trata de mandar obedeciendo al pueblo que es el soberano y yo no entiendo por qué después de ser elegidos, se sienten por encima de quien los ha elegido.

 

“El Gobierno debe escuchar al pueblo y debe estar agradecido de que tiene un pueblo que se está movilizando pacíficamente, y lo mejor que puede hacer en sentarse a dialogar. Duque fue elegido presidente, aunque sea que dialogue con los que lo eligieron, no le queda mal, que el Gobierno escuche a su gente”.

Guillermo Torres
Intendente de Tubarco y ex Farc

"La gran victoria de la marcha del 21 es que la inmensa mayoría de los colombianos se movilizaron en paz, con algunas excepciones que no vinieron propiamente del pueblo, sino que a veces nuestros agentes policías, que finalmente son nuestros hermanos, proceden como no deberían".

Guillermo Torres
Intendente de Tubarco y ex Farc

– ¿Entonces fue a partir de esa realidad que usted meditó la idea de irse para las FARC?

Pues aquí en Turbaco se dieron esas luchas, y en esa medida fue que aprendí a conocer lo que era el Estado, cuando la policía me empezó a dar culatazos, porque hice una canción que se llamaba La volqueta, denunciando el robo de una volqueta en Turbaco. En ese momento entendí que el Estado era una patada de un policía porque estás denunciando a través de una canción un caso de corrupción. A partir de ese momento no cesó la persecución contra mí, porque simplemente no paré de decir la verdad y además empecé a involucrarme con otros procesos de lucha de mi pueblo, en la lucha de los campesinos por la tierra, con los obreros, estudiantes, incluso en esa época había otro cantor en la región, Máximo Jiménez, oriundo de Córdoba, Montería, que estuvo también con los campesinos acompañándolos con su procesos de restitución de tierras.  Todo eso me fue convirtiendo en objetivo militar y se presentaron atentados contra mi vida.

En 1983, asesinaron a un médico amigo mío, cantor de música vallenata, colega por esto del canto, había terminado su carrera de medicina en Cartagena, se llamaba Julián Conrado. Él se fue para San Carlos, Antioquía y allá lo asesinaron. Sin pertenecer a ningún partido político, ni de izquierda, ni de derecha, ni de nada, era un médico de corazón bonito, que atendía a la gente, la mayoría sin cobrarles un peso, porque veía que no tenían con qué pagarle e incluso a veces de su propio bolsillo sacaba para pagarles la medicina, solo eso lo hizo sospechoso de subversivo y terrorista. Entonces me dije a sí mismo: Si asesinaron a Julián Conrado que no milita en ninguna organización de izquierda, que no se ha alzado en lucha por el agua, por la luz, sino que ayudaba a la gente con su servicio de médico ¿Qué hay entonces para mí que si estaba de lleno en ese proceso?  Además que ya venían asesinando a una cantidad de gente, desapareciéndola, sumándole la violencia histórica que ya te comenté. Entonces la verdad no me quedó otra alternativa para proteger mi vida y por sobre todas las cosas también para no renunciar a mis ideales, que coger camino para el monte en 1984.

– ¿Y cuál es su postura actualmente frente al proceso de paz?

Bueno afortunadamente se dio este proceso de paz, yo estoy comprometido con este proceso, no conozco vuelta atrás, pase lo que pase. Mi primera declaración al recibir mi credencial como alcalde, fue establecer a Turbaco como “territorio de reconciliación y paz con justicia y amor”, ya eso te está diciendo lo que yo estoy pensando frente al proceso de paz, como se podría aplicar eso en Colombia. Porque el proceso de paz, cada cual debería implementarlo donde se encuentre, porque la paz es lo más bonito, lo que más nos conviene a todos y todas los colombianos. La implementación del acuerdo de paz no es solamente que cese el fuego de los fusiles, que el Gobierno deje de lanzar bombas, ametrallar y esas confrontaciones, no, se trata en realidad de resolver problemas sociales y puntuales que tiene nuestro pueblo. Aquí hay un problema de desempleo terrible, de hambre, de miseria, en la Guajira se mueren los niños de hambre, en el Chocó igual, hay un problema de corrupción tremendo, yo no estoy descubriendo el agua tibia, sé que no es así, todo el mundo sabe lo que pasa aquí. 

Yo pienso que a esas personas que están planteando que hay que volver trizas el proceso de paz, hay que decirles que lo que tiene que volverse trizas es el proceso de violencia en Colombia y el proceso de guerra, para que se cumpla la constitución y la ley, que entre otras cosas decreta como derecho fundamental el derecho a la paz.

– ¿Qué podría decirnos respecto a lo ocurrido con Jesús Santrich e Iván Marquez?

A mí siempre me hacen esta pregunta. Y pues yo respondo por lo mío, Santrich e Iván tendrán que responder por lo de ellos y dar su explicación, ellos son los que tienen que decir por qué asumieron esa actitud. Lo que yo te pueda decir es lo que diga la prensa. Yo si los conocí, durante el tiempo que estuve con ellos fueron buenos compañeros, trabajamos juntos, pero pues ellos asumieron esto ahora, de volver a retomar las armas. Yo respondo por mí y yo esencialmente me comprometí con el proceso de paz y no me voy a devolver.

– ¿Cómo cree que logró contrarrestar la estigmatización en estas elecciones regionales? 

Yo tengo una conexión amorosa con mi pueblo, y se ha visto en la práctica que eso es así, mira aquí pasaste conmigo cinco minutos y ya tu viste como es el pueblo conmigo, donde yo paso tengo una relación así con la gente. Aquí la estigmatización, las calumnias, las mentiras nunca pasaron, el pueblo nunca creyó en nada de lo que dijeron en contra de mí, porque este pueblo me vio nacer, me vio crecer, sabe cómo es mi sentimiento, mi pensamiento y corazón, sabe cómo es mi desprendimiento, aquí saben que todo lo que he hecho, hasta la decisión de haberme ido para el monte y volverme un insurgente, lo hice por amor a él. Este pueblo también sabe que Guillermo Torres no tiene la más mínima vocación militar, yo solía empuñar la guitarra, no un fusil. Además algo que yo pienso es que el porcentaje general de personas que se han alzado en armas no tienen vocación militar, la mayoría son campesinos y su vocación es sembrar la tierra, cultivarla, pero han llegado a las armas porque se les han cerrado todos los caminos, absolutamente todos para poder llevar una vida digna y en paz.

– ¿Qué retos tendrá en la alcaldía con un concejo manejado casi en su totalidad por la clase política tradicional y los cacicazgos de la costa?

La verdad yo no saqué ni un solo concejal de las listas que me apoyaron a mí, pero yo creo que los concejales elegidos – como sea pero fueron elegidos-  tienen que responderle a su pueblo. Uno no puede presentar un proyecto que vaya en detrimento del pueblo que lo eligió, por lo menos mis proyectos van a ser elaborados junto con el pueblo, por y para ellos. Así que yo no creo que un concejal vaya en contra del bienestar del pueblo. Aquí son quince concejales, yo estoy tratando de hablar con todos para que trabajemos juntos como hermanos por la prosperidad con valores que es lo que sueña el pueblo turbaquero. Yo saqué una votación de más de 22.000 votos y esos son mis concejales, el concejal mío es el pueblo y trabajaré con ellos.

 

"El proceso de paz, cada cual debería implementarlo donde se encuentre, porque la paz es lo más bonito, lo que más nos conviene a todos y todas los colombianos".

Guillermo Torres
Intendente de Tubarco y es Farc

"Soy un cantor del pueblo turbaquero, mi vida ha estado dedicada al canto, mi canción expresa un sentir popular, la tristeza o alegría del pueblo y en ese sentido he estado comprometido a partir de mi canción con las luchas de mi pueblo".

Guillermo Torres
Intendente de Tubarco y ex Farc

– ¿Cómo combatir desde la alcaldía la corrupción en Turbaco y la región?

Combatir la corrupción, yo no lo entiendo de otra manera sino de esta: Que yo no sea corrupto. Yo no tengo aspiraciones de enriquecerme materialmente, yo creo que el ser humano puede vivir con muy pocas cosas pero con dignidad, no se trata de vivir sin zapatos, ni de vivir en un tugurio, se trata de vivir con dignidad. Yo estoy seguro que se puede vivir sin tanta riqueza material, porque en este país son pocos a los que les sobra lo que a muchos les hace falta –  ¿Y entonces cómo voy a combatir la corrupción? – No robándome del presupuesto municipal ni una aguja, ni una hebra de hilo.

– Frente a  lo sucedido el 21 de Noviembre con el Paro Nacional ¿Qué opinión tiene respecto al movimiento social en Colombia y la protesta? 

El Gobierno debe escuchar al pueblo y debe estar agradecido de que tiene un pueblo que se está movilizando pacíficamente, y lo mejor que puede hacer en sentarse a dialogar. Duque fue elegido presidente, aunque sea que dialogue con los que lo eligieron, no le queda mal, que el Gobierno escuche a su gente. Es un derecho protestar y hay muchas razones en este país para hacerlo, pero nos conviene hacer el llamado pacifico, la gran victoria de la marcha del 21 es que la inmensa mayoría de los colombianos se movilizaron en paz, con algunas excepciones que no vinieron propiamente del pueblo, sino que a veces nuestros agentes policías, que finalmente son nuestros hermanos, proceden como no deberían. Yo creo que hay que hacer pedagogía para que entre los colombianos uniformados o no, nos reconozcamos como hermanos para sacar adelante este país.

– Para finalizar, en homenaje a Jaime Bateman Cayón ¿Cuál cree es la importancia de retomar sus postulados en la Colombia actual?

He sido un admirador de Jaime Bateman, además es paisano nuestro, costeño, lo admiro, pero aquí hay que tomar los postulados desde el Carpintero de Nazaret – del que también hablaba el mismo Bateman- en el sentido en el que nos debemos amar los unos con el otros, la esencia de Jesús cuál es: el amor al prójimo, y la esencia de Bateman, que la dijo en una frase corta: El amor es la certeza de la vida. Entonces yo pienso que Jaime Bateman no pierde vigencia porque el amor tampoco la pierde. Eso fue lo que planteó Bateman, la consigna del amor.