LALENGUA
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LA FÓRMULA DE LA DERROTA

Las medidas económicas del gobierno de María Eugenia Vidal, que tuvieron como pilares la toma de deuda pública en dólares y el recorte en el gasto público, produjeron un deterioro crítico en la calidad de vida de los bonaerenses. Lalengua analizó los puntos más sensibles del ajuste a partir de los testimonios de los trabajadores y trabajadores.

Por Marcos Príncipi | Foto: Clara Manterola 

Los resultados de las PASO del 11 agosto en la provincia de Buenos Aires rompieron una serie de supuestos que hasta el momento nadie se atrevía a objetar: María Eugenia Vidal, pese a ser una de las dirigentes de Cambiemos con mayor respaldo mediático y a gastar varios miles de millones en pauta publicitaria, no fue una “leona invencible”, como se creía. Ninguna encuesta pudo prever la derrota que se cocinaba a fuego lento en la provincia más determinante del escenario electoral argentino; Axel Kicillof obtuvo 17 puntos de diferencia sobre Vidal, un resultado casi irreversible. ¿Cómo se explica este resultado que nadie vaticinó?, ¿qué factores determinaron la apabullante diferencia de votos? Un informe del Instituto para el Desarrollo Económico y Social de Buenos Aires (Idesba), reveló que la deuda en la Provincia aumentó en un 447 por ciento durante el mandato de Vidal, proceso que se dio en paralelo con un fuerte recorte en el gasto público. Lalengua hizo un relevamiento acerca de cómo afectó este recorte en las áreas de educación, salud y judicial. Ante la sorpresa electoral, la respuesta se encuentra en el territorio.

Cuando la realidad supera a la ficción

Según el informe Deuda Pública: la pesada herencia de Cambiemos en PBA realizado por Idesba, la deuda de la provincia de Buenos Aires pasó de ser de 122 mil millones de pesos en 2015, a 660 mil millones en 2019”. La economista y coordinadora del informe, Paula Belloni, explicó en diálogo con Lalengua que “está situación tiene un atenuante: la provincia se ha endeudado, sobre todo, en moneda extranjera, cuando necesita pesos para su funcionamiento. Actualmente la cantidad de deuda en moneda extranjera sobre el total de la deuda pública es del 82 por ciento. Básicamente toda la deuda de la provincia está en moneda extranjera”.  

Belloni apuntó que esta situación representa un problema aún más grave en un contexto en el cual las políticas económicas a nivel nacional impulsadas Cambiemos, a través de la desregulación financiera, habilitan la posibilidad de que sucedieran corridas cambiarias como la de mayo del 2018 o como la iniciada después de las PASO. “Nosotros veníamos alertando sobre el peligro que corría la deuda pública si se devaluaba la moneda”, aseguró Belloni, y explicó que, al endeudarse en moneda extranjera, los pesos que se necesitan para pagar esa deuda en dólares aumentan a la par que el tipo de cambio. “Finalmente ocurrió lo que tanto advertimos, porque se sentó el escenario para que ocurriera”, agregó.

Según los datos del Banco Central, el 10 de diciembre de 2015 el valor del dólar oficial era de 9,75 pesos, y llegó a su máximo en agosto de 2019 al superar los 57 pesos. En la actualidad, los vencimientos y los intereses a pagar son mayores a lo que se tomó de deuda. Para entender lo que esto significa, Belloni señaló, a modo de ejemplo, que la deuda que la Provincia está habilitada a tomar este año es de 100 mil millones de pesos y por defecto lo que se pagará en términos de vencimientos e intereses será de 125 mil millones. “Nosotros llamamos a eso el ‘esquema de ponzi’. La provincia se endeuda solamente para pagar la deuda y los intereses”, indicó. Además, explicó la economista, con estos niveles de endeudamiento las posibilidades de hacer obra pública, principal argumento de Cambiemos para justificar la toma de deuda, es mínimo y actualmente nulo, a lo cual se suma el agravante de que el gobierno provincial termina drenando recursos de otras áreas para pagar esos vencimientos.

La deuda desmesurada que tomó la gestión de Vidal fue acompañada con un fuerte ajuste del gasto público, que se tradujo en peores condiciones en las áreas de educación, salud, seguridad social y afectó así toda capacidad del Estado de garantizar derechos fundamentales y desarrollo productivo. Esta deuda será una mochila de plomo para la gestión a la que le toque gobernar a partir de diciembre de 2019. “Para los próximos cuatro años, la Provincia va a tener que afrontar vencimientos de mínima por 546 mil millones de pesos y esa suma es más de la mitad del presupuesto 2019”, alertó la economista. 

Para entender el condicionante que representa el proceso de endeudamiento en el gasto público de la Provincia, el informe realizado por Idesba muestra de forma gráfica que con los intereses pagados en los últimos tres años – un total de 99.234 millones de pesos -, se podrían haber construido 8.345 jardines de infantes de 10 aulas o 4.109 escuelas de 10 aulas. Si lo traducimos en obras públicas en el área de salud, se podrían haber construido 599 centros de hemoterapia de 1.750 metros cuadrados o 25 hospitales de alta complejidad de 40.000 metros cuadrados.

Para los próximos cuatro años, la Provincia va a tener que afrontar vencimientos de mínima por 546 mil millones de pesos y esa suma es más de la mitad del presupuesto 2019”

Paula Belloni
Coordinadora del Área de Economía Política de IDESBA

Escuelas Bombas

La inversión en educación registró en la Provincia según datos oficiales una retracción del 27,1 por ciento entre 2016 y 2019. Las consecuencias del ajuste fueron fatales. “Para la comunidad educativa, la explosión de la escuela 49 (de Moreno) desnudó todas las falencias que había en la educación pública, que se vieron acrecentadas por la desinversión y el ajuste brutal en educación”, sintetizó Hernán Pustilnik, docente y compañero de trabajo de Sandra Calamano y Ruben Rodriguez, trabajadores de la educación que perdieron su vida en agosto del 2018 tras la explosión de la instalación de gas en la cocina de la escuela ubicada en el barrio de San Carlos II de Moreno. Para Pustilnik, fue circunstancial que la explosión ocurriera en Moreno, dado que podría haber sucedido en cualquier escuela pública de la provincia de Buenos Aires. “Lo que pasó ese dos de agosto nos hizo despertar de un letargo. Antes naturalizábamos el frío en las aulas, que hubiera olor a gas o paredes electrificadas”, admitió. También hizo hincapié en que desde el inicio de la gestión de Vidal se intentó demonizar a los maestros y a los sindicatos para poner a las familias en su contra, pero luego de la explosión gran parte de la comunidad entendió la dimensión del problema que los docentes denunciaban. 

“Para ellos la escuela pública no debería existir. Tanto la gobernadora como el presidente Macri tenían un plan para llevar adelante la privatización de la educación, no solo en la Provincia sino en toda la Argentina”, sostuvo Pustilnik, y advirtió que no pudieron ni podrán porque la comunidad está movilizada y en lucha por escuelas de calidad, gratuitas y seguras. “En la escuela 49 nos hemos cansado de hacer denuncias al consejo escolar de Moreno intervenido en por la Provincia”, recordó. “El frente docente Bonaerense había presentado, un mes antes de que explotara la escuela, una denuncia en La Plata al ministro de Educación, (Gabriel) Sánchez Zinny, en la que se notificaron sobre un montón de escuelas de la provincia que tenían problemas edilicios. Entre ellas estaba la 49, pero evidentemente nunca leyeron la denuncia”. 

Según explicó Pustilnik, la reducción presupuestaria no se ve solo en los problemas edilicios, sino que también se expresa en los comedores escolares: “La Provincia nos está mandando mercadería de la más baja calidad. Debe destinar más partida presupuestaria, no puede ser que destine 27 pesos por chico para que este desayune, almuerce y meriende, ¿quién puede hoy pagar tres comidas con 27 pesos?”. Otro problema que identificó el docente en relación al presupuestario tiene que ver con la eliminación de algunos planes como Conectar Igualdad o el Programa de Orquestas, por el cual Sandra Calamano luchó hasta sus últimos días, con la esperanza de que se restableciera. “En la escuela 49 teníamos una orquesta sinfónica. Un día vinieron y nos sacaron todos los instrumentos de viento y de percusión. Dejaron solo los de cuerda y dijeron que no podían pagar profesores para todos los instrumentos”, contó Pustilnik. 

“Vidal deja la gestión siendo la gobernadora que en lugar de abrir escuelas, las cierra. Ha cerrado más de 200 en toda la provincia de Buenos Aires”, sostuvo Pustilnik. Según los datos de la Dirección de Escuelas bonaerense fueron “290 unidades educativas” las que se cerraron, lo que representa una caída del 2%. Entre ellas 39 escuelas rurales y 8 escuelas isleñas por falta de matrícula. “Lo de la matrícula no es verdad. Necesitaban ajustar, juntaron chicos de una escuela con otra y dejaron docentes sin trabajo”, aclaró el docente.

En campaña, Vidal sostenía que un docente no debía ganar menos de 40 mil pesos. A casi cuatro años del comienzo de su gestión, el salario mínimo está muy por debajo de esa cifra. “Hay que tener en cuenta que la mayoría de los docentes de la provincia tiene un solo cargo de cuatro horas y ganan alrededor de 20 mil pesos. Cuesta mucho llegar a fin de mes, y más teniendo en cuenta que muchas veces los docentes meten la mano en los bolsillos para colaborar con cosas que faltan en las escuelas”, apuntó Pustilnik. “Para la docencia el de Vidal fue el peor gobierno que hubo en la provincia de Buenos Aires. Va a quedar en los anales de la historia que fueron los que peor le hicieron a la escuela pública de la provincia”, concluyó. 

«No puede ser que en la Provincia se destinen 27 pesos por chico para que desayunen, almuercen y merienden ¿Quién puede hoy pagar tres comidas con 27 pesos?».

Hernán Pustilnik
Docente de la escuela 49 de Moreno

Operar a la luz de celulares

“Hernán Lacunza – ex ministro de Economía de la Provincia y actual ministro de Hacienda de la Nación – diseñó para 2019 el presupuesto más bajo en salud la historia de la provincia de Buenos Aires”, dijo a Lalengua Marta Márquez, presidenta de la Asociacion Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop), gremio que representa a más de 13 mil afiliados en los 80 hospitales bonaerenses. “Los presupuestos hablan. Cuando se destina el presupuesto más bajo de la historia, habla claramente sobre el lugar que ocupó la salud pública en la gestión de la gobernadora. Con este presupuesto, lo que hace falta para que el sistema de salud funcione no está garantizado”, agregó.

Durante el 2018 Cicop realizó 26 paros y en lo que va del 2019 otros 15, todos para reclamar la reapertura de paritarias y mayor presupuesto que garantice insumos y el pleno funcionamiento de hospitales y centros de salud. Márquez explicó que el sector está en crisis desde hace mucho tiempo, pero que en los últimos años la situación se profundizó: “La primera degradación ha sido la de nuestros salarios, como la mayoría de los trabajadores. Todos los asalariados y asalariadas estamos hoy muchísimo peor que en diciembre del 2015. Un ingresante está cobrando salarios por debajo del límite de la pobreza. Esto ha llevado a que no tengamos suficientes profesionales para cubrir los servicios adecuadamente. Actualmente, tenemos servicios cerrados o semicerrados por falta de profesionales”. 

Márquez agregó que, como consecuencia directa de la devaluación, en la mayoría de los hospitales de la Provincia faltan insumos esenciales para desarrollar las tareas diarias, como antibióticos, psicofármacos, leche para neonatos, pañales y guantes descartables. La presidenta de Cicop explicó que, a causa de estos faltantes, en algunos lugares como en el hospital Fiorito de Avellaneda tuvieron que reprogramar cirugías, dado que no había suficiente material descartable para encararlas. Para intentar resolver la situación del día, se realizan trueques de insumos entre hospitales y servicios de salud o a veces, detalló Márquez, utilizan dinero de recupero de obras sociales o del Pami. “Estas son soluciones de corto plazo. Lo que necesitamos es un presupuesto de emergencia que cubra y asegure que vamos a tener los insumos diariamente para poder atender a las y los pacientes como corresponde”, advirtió.

El recorte en salud también se ve reflejado en la falta de seguridad de los hospitales y en los graves problemas de infraestructura: edificios sin calefacción, con techos en peligros de derrumbe y problemas eléctricos. “Pasamos situaciones gravísimas como tener que terminar una operación a la luz de los celulares”, aseguró la titular de Cicop.  “Si el sistema de salud de la Provincia todavía no se ha desplomado es porque quienes trabajamos allí lo hacemos con enorme compromiso y responsabilidad a pesar del salario miserable que nos pagan. No hablo solo de profesionales, sino también de los empleados no profesionales. Todos ganamos muy mal, todos tenemos salarios bastante despreciables y despreciados. Sin embargo, aún seguimos funcionando con enorme compromiso porque la población bonaerense lo necesita”, destacó. 

“Hernán Lacunza diseñó para 2019 el presupuesto más bajo en salud la historia de la provincia de Buenos Aires. Pasamos situaciones gravísimas como tener que
terminar una operación a la luz de los celulares”

Marta Márquez
Presidenta de CICOP

Colapso judicial

“El reclamo salarial es sólo un exponente más de la crisis que atraviesa el Poder Judicial por falta de presupuesto. La inversión en infraestructura hoy es una de las más bajas de la historia”, comentó Pablo Abramovich, Secretario General de la Asociación de Judiciales Bonaerenses (AJB), y agregó que durante 2019 se congelaron y se suspendieron todos los proyectos de construcción y compra de inmuebles nuevos. Estos edificios estaban destinados a la creación de decenas de dependencias que la Legislatura ya había definido por ley, pero no se pusieron en funcionamiento porque el Poder Ejecutivo no destinó los recursos.

Abramovich contó que el gobierno provincial decidió ajustar partidas, por lo que congeló los ingresos a planta de personal desde el año 2017, medida que, según reconoció el titular de AJB, no se había implementado ni en los peores años de crisis: “En un contexto donde el ingreso de causas crece permanentemente si congelas personal y no creas nuevas dependencias lo que haces es que el sistema explote por todos lados, lo que ocurre actualmente”. 

El tiempo de la resolución de las causas judiciales tiene que ver con cuántos juzgados y cuántas personas hay para despachar esos expedientes. “Si donde se necesitan diez personas trabajando hay solo dos, no vas a tener otra cosa que fueros colapsados, con retrasos administrativos y trabajadores enfermos por la sobrecarga laboral”, detalló Abramovich. Luego comentó que hay casos que no pueden esperar, como los de las mujeres víctimas de violencia que necesitan tener una medida urgente dentro de las 24 horas. 

Por último, Abramovich denunció que el gobierno construyó una narrativa sobre la mejora de la gestión de políticas públicas, que para él es “una mentira absoluta”. “Desde el Poder Judicial podemos dar cuenta de eso porque los números dan indicadores muy claros. Por ejemplo, en seguridad, uno de los temas de los que la gobernadora se ufana, los indicadores son negativos, como se pudo ver en informe anual sobre el fuero criminal y correccional difundido por el Departamento de Estadísticas de la Procuración General bonaerense. Se ha fallado en todo, lo único que se hizo es meter más gente presa, y esto perjudica a los sectores más vulnerables”, sentenció. 

«Si donde se necesitan diez personas trabajando hay solo dos, no vas a tener otra cosa que fueros colapsados, con retrasos administrativos y trabajadores enfermos por la sobrecarga laboral».

Pablo Abramovich
Secretario General de la Asociación de Judiciales Bonaerenses (AJB)